Breve
historia de una pasión educativa
En su larga vida, el
Grafotécnico tiene muchos motivos de orgullo. Fue la primera
escuela de periodismo fundada en Buenos Aires. En sus aulas enseñaron
y enseñan verdaderos maestros. De esta casa egresaron figuras
sobresalientes del periodismo argentino. Este esbozo histórico
no pretende abrumar con datos, sí consignar aquellos principios
y acciones que le han dado a esta escuela una perfil destacado en el ámbito
de la educación periodística.
"Mejorar el magisterio
de la prensa es elevar el nivel intelectual y moral de toda la nación".
Ese fue el lema elegido el 24 de mayo de 1934 para inaugurar las actividades
del Instituto Grafotécnico; sintetizaba la propuesta de esta
nueva casa la primera en su tipo en Buenos Aires que abría
sus puertas para formar periodistas. Tampoco fue arbitraria la elección
del emblema de la institución. "La estrella simboliza la
orientación y la iluminación que es la misión
esencial del maestro de la prensa; la flor significa belleza y delicadeza,
condición necesaria para la eficacia y difusión del magisterio
escrito". Estos conceptos están contenidos en la Encíclica
Rerum omnium del Pío XI que también define las obligaciones
periodísticas:
"No
corrompan la verdad ni la desvirtúen, con el pretexto de no
herir al adversario.
"Cuiden
la forma y la belleza del idioma.
"Presenten
sus pensamientos con expresión tan luminosa y agradable que
torne gustosa la verdad para sus lectores.
"Sepan
rechazar los errores y oponerse a la improbidad de los malvados en
tal forma que eche bien de ver su recta intención y el espíritu
de caridad que los anima."
De
quienes participaron en la iniciativa fundacional, de quienes aportaron
esfuerzos e ideas en aquellas jornadas de 1934, no queda nadie. Perduran
con plena virtualidad los objetivos de la entidad, el clima espiritual
y hasta el sentido de los símbolos que nos acompañan
desde el nacimiento.
Los
orígenes
En los primeros años
del 30 anduvo por Buenos Aires un sacerdote español, el padre
Zacarías de Vizcarra, alejado de su patria por las turbulencias
de la época. Era un espíritu inquieto y deseoso de fundar
su fe religiosa en conocimientos sólidos y acordes con las demandas
del siglo en que debía proclamar su ministerio. De su paso entre
nosotros quedan rastros a raíz de su colaboración en
el surgimiento de los Cursos de Cultura Católica, parcial antecedente
de la actual Universidad Católica Argentina, del Ateneo de la
Juventud, de la desaparecida Radio Ultra y, en especial, del Instituto
Grafotécnico.
Vizcarra tenía
un interés preciso y bien meditado en crear un lugar de formación
cristiana para quienes tuviesen que trabajar en los medios de comunicación.
La opción del sacerdote fue clara: él quería un
establecimiento cristiano y no confesional, entendido lo primero como
una cátedra inspirada en la jerarquía de valores que
entraña el cristianismo como visión de las cosas, y lo
segundo como un rechazo a las posiciones que denoten sectarismo y que
amenacen la unidad del cuerpo comunitario.
Fue Vizcarra el hombre
que ideó las funciones del Grafotécnico, dispuso los
resortes que lo pusieron en marcha y convocó a las personalidades
que se hicieron cargo de la dirección y la docencia en la primera
sede, ubicada en Carlos Pellegrini 1535.
El primer Consejo Superior organismo
tutor del Instituto en los primeros 20 años fue presidido
por el doctor Vicente C. Gallo, rector de la Universidad de Buenos
Aires; lo secundaban, entre otros, el arquitecto Alejandro Christophersen,
los historiadores Rómulo Carbia, Carlos Ibarguren y Salvador
Oría; los novelistas Manuel Gálvez y Gustavo Martínez
Zuviría; y los críticos y ensayistas Juan Pablo Echagüe
y Juan B. Terán.
Antes de regresar a
España, en 1936, el padre Vizcarra le pidió al padre Ercole Gallone,
de la compañía de San Pablo, que la Obra Cardenal Ferrari se hiciera
cargo de la Escuela de Periodismo. Vizcarra fue el primer director
del Instituto; en los siguientes años se sucedieron en el cargo Alfonso
Raffaelli, Hugo Parpagnoli, Luis Gil Montoya, Basilio Uribe, Guillermo
Meque, Francisco Papini, Antonio Díaz Funes, Alcibíades Manuel Córdova
Alsina, Pedro Siwak, Emilio Díaz, José María Poirier, Susana Rosso,
Teresita Rottgardt, Pedro Siwak y el Lic. Carlos Massa, quien es el
actual rector.
También hubo
un largo peregrinaje en busca de una sede estable. Por un tiempo funcionó en
Avenida de Mayo 1387, de donde pasó a un edificio en Güemes
4262, y de ahí a Córdoba 645. Por fin, hacia 1940, se
encontró el primer hogar duradero en la casa de Maipú 812.
En 1958 se trasladó a la actual sede de Moreno 1921.
Planes,
profesores y títulos
Sin querer agotar la
lista, en este espacio podemos recordar a algunos de los profesores
que formaron a varias generaciones de periodistas: Angel Battistessa,
Rodolfo Franco, Juan Santos Valmaggia, Nicanor Costa Méndez,
Leandro Pita Romero, César Magrini, Eduardo Roca, Rinaldo Poggi,
Mariano Grondona, Nicolás Oscar Güell, Julio Mafud...
El
despegue
Más cerca en
el tiempo se puede señalar la participación del Grafo
en el Tercer Encuentro de Periodismo Latinoamericano, organizado por
la Universidad de Navarra, y en Las Primeras Jornadas de Comunicación
Juvenil, organizadas por La Crujía y el Club Gente de Prensa,
numerosos seminarios, cursos de postgrado y la instauración
del Premio a la Ética y Consagración al Periodismo que cada año se
otorga a un periodista destacado - en el 2000 lo recibió Ulises Barrera,
egresado del Grafo, en el 2001 fueron reconocidos Oscar Raúl Cardoso
y Germán Sopeña y en el 2002 fue distinguida Clara Mariño, también
egresada de nuestra escuela.
Pero más allá de
los cambios determinados por el paso del tiempo, nuestra Escuela ha
podido mantener un espíritu singular encarnado por sucesivas
camadas de directivos, profesores, estudiantes y personal no docente.
Un espíritu que describió el profesor Fernando Sánchez
Zinny cuando se cumplieron los primeros 50 años de vida: "El
famoso clima del Grafo, la gran familia que logró la convivencia
de generaciones separadas por tantas cosas, que hizo posible la libre
exposición desde la cátedra de ideologías adversas
y su libre comentario por parte de los alumnos, que encauzó discusiones
fecundas, que tendió tan a menudo mantos de comprensión
y de afecto, todo eso en medio de las graves, las terribles alteraciones
que el mundo, el país y la especie humana han sufrido en el
curso de las últimas décadas".
Volver
a las fuentes
Al iniciarse, el
Grafo contó con la Escuela de Ilustradores, la Escuela de Traductores
y la Escuela de Escritores, que con el tiempo se fueron cerrando paulatinamente.
Ahora se ha iniciado la etapa de abrir nuevas escuelas. Estas son la
Escuela Superior de Locución y la Escuela Superior de Periodismo
Deportivo, ambas con título oficiales.
El objetivo es
volver a las fuentes, a recuperar el empuje que el Grafo tuvo en sus
inicios, cuando se convirtió en un referente destacado como
centro de enseñanza para los medios de comunicación.
Hacia allá vamos...
Por eso en los últimos años se encaró la iniciación
de la Escuela Superior de Locución y la Escuela Superior
de Periodismo Deportivo, a las que se sumarán nuevas carreras
que consoliden el aggiornamento del Grafo, que a pesar de tener
más de 70 años, sigue conservando el espíritu
juvenil que lo caracterizó durante su vasta trayectoria.